créditos para empresas
Créditos para empresas: preparar el expediente antes de ir al banco
El crédito empresarial es dinero que una institución fiscalizada por la CMF presta a una empresa contra el compromiso de devolverlo en cuotas, con intereses y comisiones. Quién puede prestarlo está regulado y cuánto puede cobrarte también tiene un techo legal; las demás condiciones, no: cada banco aplica su propia metodología de riesgo, y por eso la misma empresa recibe respuestas distintas en dos instituciones el mismo mes.
Los comités evalúan cinco dimensiones: capacidad de pago, capital, colateral, carácter y condiciones. Como referencia de mercado, buscan que el EBITDA cubra el servicio total de deuda al menos 1,5 veces. La evaluación toma de 5 a 15 días hábiles en capital de trabajo y de 3 a 6 semanas en créditos de inversión.
Revisamos y ordenamos los antecedentes financieros que tu empresa presenta al solicitar un crédito. No gestionamos ante bancos ni recibimos comisiones de ellos.
Qué revisamos
- Ratios y estados financieros, con el número que va a mirar el comité.
- Consistencia entre balance, F22 y F29.
- Qué falta en la carpeta y qué conviene explicar antes de que lo pregunten.
- Qué instrumentos del mercado calzan con tu necesidad.
Temas cubiertos en consultoría
- Análisis de capital de trabajo y flujo de caja.
- Evaluación técnica de proyectos de inversión.
- Requisitos documentales de FOGAPE. La postulación la haces tú ante una institución participante.
- Organización de estados contables para presentación bancaria.
Cuánto sería la cuota
Una cuota bien dimensionada es lo primero que mira el comité. Ajusta la tasa al valor que te coticen: la que viene por defecto es una referencia de mercado, no una oferta.
Simulador de Carga Financiera
Valores referenciales. No constituye oferta de crédito.
*Cifra referencial calculada como cuota fija sobre la tasa mensual que ingreses, sin comisiones ni seguros. No constituye oferta de crédito, cotización ni garantía de aprobación. Las condiciones reales (tasa, plazo, comisiones) las determina exclusivamente la institución financiera que evalúe la solicitud. Finservice no otorga créditos ni actúa como intermediario financiero.
Qué tipo de crédito te corresponde
Dos concentran casi todas las solicitudes: capital de trabajo, de 12 a 36 meses, para financiar la operación, y crédito de inversión, de 36 a 120 meses, para maquinaria o inmuebles. La regla es que el plazo calce con lo que financias: corto para el ciclo operativo, largo para inversión.
Dos concentran casi todas las solicitudes. El resto resuelve situaciones puntuales, y elegir mal el instrumento es más caro que elegir mal el banco.
Capital de trabajo
Financia la operación: proveedores, remuneraciones, costos corrientes. Es el más pedido y también donde más se descalza el plazo. Si el problema es un desfase de cobro de 60 días, un crédito a cinco años deja a la empresa pagando intereses mucho después de resuelto el problema. Plazo habitual: 12 a 36 meses. Lo desarrollamos en nuestra guía de capital de trabajo.
Crédito de inversión
Para maquinaria, inmuebles o tecnología que amplían la capacidad productiva. Montos mayores, plazos de 36 a 120 meses y una exigencia extra: hay que justificar el proyecto con cotizaciones y un flujo que muestre cómo se paga. Los bancos suelen esperar además un aporte propio; financiar el 100% con deuda es un perfil difícil de aprobar. Si el destino es un activo, compara siempre contra leasing de maquinaria.
- Línea de crédito revolvente. Cupo que usas y repones, pagando intereses solo por lo utilizado. Se renueva cada año. Para flujos variables.
- Factoring. Adelanta el cobro de facturas ya emitidas. Evalúa al pagador más que a ti, así que sigue disponible cuando la capacidad de endeudamiento está copada.
- Confirming. El reverso del factoring: tu empresa ordena el pago a proveedores a través del banco, que puede adelantarles el cobro. Ordena la cadena de pagos sin que cada proveedor negocie por su cuenta.
- Crédito con garantía FOGAPE. Garantía estatal para empresas a las que les faltan garantías propias. Se solicita a través de una institución financiera participante.
- Reestructuración de deuda. Extender plazos o consolidar líneas para bajar la carga financiera. Se negocia con la institución acreedora, o se cambia de banco usando portabilidad financiera.
Qué mira el banco antes de decir que sí
El comité evalúa las 5 C del crédito: capacidad de pago (que el EBITDA cubra el servicio total de deuda, habitualmente 1,5 veces o más), capital propio aportado, colateral o garantías, carácter —comportamiento en el sistema financiero y consistencia entre el balance y lo declarado al SII— y condiciones, es decir, el destino documentado del crédito.
Los comités de riesgo miran cinco dimensiones, las llamadas "5 C del crédito". Vale la pena responderlas en el expediente antes de que las pregunten.
Capacidad de pago
La pregunta central del comité: ¿los flujos de la empresa cubren la cuota con holgura? Se evalúa con el EBITDA, el flujo de caja proyectado y la cobertura de servicio de deuda. Una referencia habitual de mercado es que el EBITDA cubra el servicio total de deuda al menos 1,5 veces. Lo que hay que llevar: un flujo de caja proyectado realista y consistente con el historial.
Capital propio
Cuánto arriesga la propia empresa. Un patrimonio sólido y utilidades reinvertidas demuestran compromiso de los socios y capacidad de absorber imprevistos. En créditos de inversión, los bancos suelen esperar un aporte propio: financiar el 100% de un proyecto con deuda es un perfil difícil de aprobar. Lo que hay que llevar: el balance clasificado con patrimonio y resultados acumulados.
Colateral: las garantías
El respaldo si la capacidad de pago falla: hipotecas, prendas sobre maquinaria, avales de los socios o una garantía FOGAPE. No sustituye a la capacidad de pago, pero define cuánto te aprueban y en qué condiciones.
Carácter: tu historial
Comportamiento de pago en el informe de deudas de la CMF, protestos y morosidades en el boletín comercial, y consistencia entre el SII y los estados financieros. Es la más binaria de las cinco: una morosidad vigente frena una solicitud que aprueba en todo lo demás.
Condiciones: para qué es la plata
El entorno y el propósito: la situación del rubro, la coyuntura económica y, sobre todo, el destino específico del crédito. "Capital para crecer" no es evaluable; "financiar el desfase de cobro del contrato X" o "adquirir la máquina Y con esta cotización" sí lo es. Lo que hay que llevar: contratos, órdenes de compra o cotizaciones que respalden el destino declarado.
Cuánto puedes pedir, en una línea
La cuota anual del crédito nuevo, más el servicio de la deuda que ya tienes, debiera quedar holgadamente cubierta por tu EBITDA. Con 8.000 UF de EBITDA y 2.000 UF de servicio anual, la cobertura es de 4 veces. El máximo lo fija cada institución.
¿Cuánto demora un crédito empresarial?
Con documentación completa, un crédito de capital de trabajo toma entre 5 y 15 días hábiles de comité; uno de inversión, entre 3 y 6 semanas, porque hay que evaluar el proyecto. Si exige garantías reales, la constitución e inscripción puede sumar varias semanas más. Y antes de todo eso está el tiempo de armar la carpeta, que es el único tramo que depende de ti.
Los rangos que siguen son los que vemos con más frecuencia al preparar expedientes; no son un compromiso de plazo, porque cada institución fija el suyo.
Capital de trabajo con carpeta al día
Balances, carpeta tributaria y flujo proyectado disponibles y consistentes. El comité resuelve sin rondas de consultas.
5 a 15 días hábilesCrédito de inversión
Se suma la evaluación del proyecto: cotizaciones, flujo del negocio nuevo y, a veces, visita a terreno.
3 a 6 semanasCon garantías reales
Tasación, escritura, notaría e inscripción en el Conservador. Es el tramo que más se subestima y no depende del banco.
Semanas adicionalesArmar la carpeta
Con documentación disponible y ordenada, 3 a 7 días hábiles. Si faltan balances o hay que pedir un prebalance al contador, más.
3 a 7 días hábilesCuándo el crédito no es la solución
Pedir crédito para un problema que no se arregla con crédito es la forma más rápida de empeorarlo. Cuatro casos en que conviene mirar otra cosa antes de solicitar.
El problema es un desfase de cobro
Si vendes a 60 o 90 días y el apuro es puntual, un crédito a tres años deja a la empresa pagando intereses mucho después de resuelto el desfase. El factoring calza exactamente con el plazo del problema y no suma deuda bancaria al balance.
Lo que necesitas es un activo
Para maquinaria o vehículos, el leasing resuelve de raíz el problema de las garantías, porque el propio bien opera como respaldo. Es la salida natural cuando el comité aprueba el monto pero exige hipotecas que no quieres constituir.
El problema es de margen, no de caja
Si la empresa pierde plata en cada venta, el crédito no compra tiempo: compra una deuda encima del problema. Antes de solicitar, revisa si el déficit viene de precios, costos o clientes que no pagan. Ningún comité aprueba un flujo que no cierra, y si lo aprueba, es peor.
Ya tienes el crédito, pero caro
Si la carga financiera ahoga y el problema es la tasa o el plazo, no pidas otro crédito encima: renegocia o cámbialo de banco. Si tu empresa califica como micro o pequeña, la portabilidad financiera es un derecho legal, no un favor que pides.
Proceso de asesoría técnica de Finservice
Así se estructura la consultoría de Finservice. La evaluación, aprobación y otorgamiento del crédito son responsabilidad exclusiva de la institución financiera.
Revisión documental
Revisamos la documentación financiera disponible (balances, carpeta tributaria, flujo de caja) para identificar qué necesitas completar u organizar.
Análisis técnico
Analizamos ratios financieros, estructura de deuda y consistencia contable para identificar brechas documentales que las instituciones suelen considerar.
Organización del expediente
Organizamos el expediente técnico-financiero conforme a los estándares habituales de evaluación bancaria.
Entrega al cliente
El expediente organizado se entrega a ti para que lo presentes directamente ante la institución financiera de tu elección.
Por qué te pueden rechazar el crédito (y cómo evitarlo)
Si te rechazaron un crédito, lo más probable es que haya sido por una de tres cosas: la cuota no calzaba con el flujo, hay morosidades vigentes, o el balance no cuadra con lo declarado al SII. Casi todas se arreglan antes de volver a presentar.
La cuota no calza con el flujo
El flujo operativo no cubre la cuota proyectada con la holgura que exige la política del comité. Cómo abordarlo: solicitar un monto menor o un plazo mayor que reduzca la cuota, presentar un flujo proyectado bien fundamentado, o postergar la solicitud hasta consolidar uno o dos trimestres de mejores resultados.
Morosidades vigentes
Protestos, deudas bancarias impagas o cotizaciones atrasadas, visibles en el informe de la CMF y en el boletín comercial. Regularizar y aclarar antes de solicitar cambia por completo la lectura del expediente.
El balance no calza con el SII
Si las ventas del balance no calzan con los F29, o el F22 muestra otra cosa, el banco desconfía del resto de la información. Es justamente lo que revisamos antes de dar por cerrado un expediente; cuando algo no cuadra, conviene corregirlo con el contador antes de presentar.
Apalancamiento excesivo
La deuda ya es alta frente al patrimonio y a la generación de caja, y el crédito nuevo se sale de política. Amortizar pasivos caros, capitalizar utilidades o cubrir la necesidad con factoring, que no suma deuda bancaria, son las salidas habituales.
Historial operativo muy breve
Con menos de uno o dos ejercicios contables cerrados, el banco no puede proyectar flujos con sus criterios habituales. Cómo abordarlo: explorar una garantía FOGAPE a través de una institución participante, partir por factoring, y construir historial bancario operando cuentas y productos básicos antes de solicitar montos mayores.
Garantías insuficientes
El comité condiciona la aprobación a garantías o avales que la empresa no puede o no quiere constituir. Si el crédito es para un activo, el leasing resuelve el problema de raíz: el propio bien es la garantía.
El destino del dinero es difuso
"Necesito capital para la operación" no es evaluable. Respalda el destino con contratos, órdenes de compra, la cotización del activo o el cálculo del desfase de caja que origina la necesidad.
¿Te rechazaron? Un rechazo no es definitivo
Cada banco aplica sus propias políticas, así que un rechazo no cierra la puerta en otra institución, y según la causa hay vías distintas: FOGAPE si faltan garantías, factoring si el historial es breve o la capacidad está copada, leasing si el destino es un activo. Lo que conviene es averiguar el motivo exacto y corregirlo antes de volver a presentar.
Errores que salen caros aunque te aprueben
La aprobación no es el final. Cuatro decisiones determinan si el crédito fortalece a la empresa o la carga durante años.
Dimensionar la cuota sin mirar el flujo
Solicitar el monto "que suena bien" sin verificar que la cuota mensual calce con el flujo libre de la empresa lleva a dos escenarios malos: un rechazo evitable, o peor, una aprobación que asfixia la caja durante años. Antes de solicitar, proyecta la cuota y contrástala con tu flujo operativo mensual después de gastos: si consume más de lo prudente, ajusta monto o plazo.
Descalzar el plazo con el destino
Financiar maquinaria a 12 meses obliga a pagar el activo antes de que genere los flujos para pagarse; financiar un desfase de caja de 60 días con un crédito a 5 años deja a la empresa pagando intereses años después de resuelto el problema. La regla: el plazo del financiamiento debe calzar con la vida útil o el ciclo de lo que financia.
Comparar por tasa y no por CAE
La tasa nominal es solo un componente del costo. Comisiones de apertura, seguros y otros cargos pueden hacer que la oferta con "mejor tasa" sea la más cara. La Carga Anual Equivalente y el costo total del crédito son las cifras comparables entre instituciones: pídelas por escrito en cada cotización y compara al menos dos ofertas antes de firmar.
Presentar cifras inconsistentes o "mejoradas"
Los bancos cruzan todo: el balance contra los F29 del SII, el flujo proyectado contra el historial real, la deuda declarada contra el informe de la CMF. Una cifra que no calza no mejora el expediente: destruye la credibilidad de todo lo demás y puede cerrar la puerta en esa institución. Un año débil bien explicado se defiende; una cifra que no cuadra, no.
Cambiar tu crédito de banco sin partir de cero
La Ley N°21.236 de Portabilidad Financiera se aplica expresamente a las personas y a las micro y pequeñas empresas definidas en la Ley N°20.416. Su artículo 2 es tajante: la portabilidad es un derecho del cliente, y cualquier cláusula en contrario se entiende por no escrita. Sirve para cambiarse de banco y también para renegociar un producto con el mismo banco.
Es la herramienta más subutilizada por las pymes chilenas, y la que más rápido baja la carga financiera cuando el problema no es acceder al crédito sino lo que estás pagando por el que ya tienes.
- Presentas la solicitud de portabilidad al banco al que te quieres cambiar, indicando el producto que quieres terminar y con qué institución lo tienes.
- El nuevo banco pide el certificado de liquidación directamente al banco actual, si tú no lo entregaste. No tienes que ir a buscarlo.
- Recibes una oferta escrita y vinculante, con vigencia mínima de 7 días hábiles bancarios, donde deben venir detallados el monto, la carga anual equivalente, el costo total del crédito y los gastos que asumes.
- Si la aceptas, el nuevo banco paga el crédito anterior en tu nombre y opera la subrogación. La ley fija un plazo acotado para ese pago desde la firma del nuevo contrato.
Fuentes: Ley N°21.236 sobre Portabilidad Financiera, arts. 1, 2, 3, 5, 7 y 15; Ley N°20.416, artículo noveno, que hace aplicables a micro y pequeñas empresas las normas dictadas en favor de los consumidores por la ley de portabilidad financiera y determinados párrafos de la Ley N°19.496, de forma irrenunciable anticipadamente.
Cómo se ve una solicitud bien armada
Caso referencial con tasas de mercado. Una manufacturera con ventas de 100.000 UF y EBITDA de 8.000 UF necesita una línea de producción cotizada en 10.000 UF.
Aportó 2.000 UF propias y pidió las otras 8.000. La cuota anual, 2.078 UF, consume el 26% de su EBITDA histórico: se paga sin depender de los flujos futuros del proyecto, que es exactamente lo que un comité quiere ver. Presentó en dos bancos a la vez, con el mismo monto y plazo, pidiendo la CAE y el costo total por escrito en ambos. Uno aprobó con prenda sobre la propia máquina más aval de los socios; el otro exigió además hipoteca y quedó descartado. El desembolso fue directo contra la factura del proveedor.
Lo que hizo aprobable el expediente no fue ninguna cifra optimista, sino la coherencia del conjunto: monto dimensionado contra el flujo, plazo calzado con el activo, destino documentado con cotización y garantía alineada con el destino, sin comprometer otros bienes de la empresa.
Caso referencial. Tasas, garantías, plazos y aprobaciones dependen de la evaluación de cada institución. Finservice no otorga créditos ni gestiona solicitudes.
Qué dice la normativa
En Chile solo las instituciones autorizadas por la CMF pueden otorgar crédito. Finservice no es una de ellas y no está regulada por la CMF.
Lo que te afecta en la práctica
- Tasa máxima convencional (Ley N°18.010, art. 6): no puede pactarse un interés que exceda en más de 50% al interés corriente vigente al momento de la convención. Quien determina y publica mensualmente ambas tasas es la CMF, a partir de las tasas efectivamente cobradas por los bancos, con una nueva metodología de cálculo vigente desde febrero de 2026. Superar ese techo es usura: el interés es nulo y el juez debe reducirlo al corriente.
- Portabilidad financiera (Ley N°21.236): aplica a personas y a micro y pequeñas empresas. Es un derecho del cliente y cualquier cláusula en contrario se tiene por no escrita.
- Estatuto Pyme (Ley N°20.416, art. noveno): hace aplicables a micro y pequeñas empresas, en su relación con proveedores, normas dictadas en favor de los consumidores, incluida la ley de portabilidad y determinados párrafos de la Ley N°19.496. Esa protección es irrenunciable anticipadamente, y de ahí nace tu derecho a exigir la información del costo por escrito.
- FOGAPE (Decreto Ley N°3.472): fondo de garantía para pequeños y medianos empresarios, administrado por BancoEstado y fiscalizado por la CMF. No entrega dinero: licita derechos de garantía entre instituciones financieras. La empresa responde igual por el 100% de la deuda.
- CMF: fiscaliza a bancos y cooperativas y entrega el informe de deudas de tu empresa. Verifica siempre que con quien operas esté en sus registros.
Fuentes: Ley N°18.010, arts. 6 y 8; CMF, certificado mensual de tasas de interés corriente y máxima convencional y comunicado sobre la nueva metodología de cálculo (vigente desde febrero de 2026); Ley N°21.236; Ley N°20.416, artículo noveno; Decreto Ley N°3.472. La TMC cambia cada mes: consúltala en el sitio de la CMF antes de firmar.
Glosario: lo que vas a escuchar en el banco
Los términos que usa el comité y que conviene entender antes de la reunión, no después.
- EBITDA
- Resultado operacional antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización. Es la aproximación que usa el banco a la caja que genera el negocio para pagar deuda.
- Servicio de deuda
- Todo lo que la empresa paga al año por sus créditos: capital más intereses. Incluye la deuda vigente, no solo el crédito nuevo.
- Cobertura
- Cuántas veces el EBITDA cubre el servicio de deuda. Referencia habitual de mercado: 1,5 veces o más.
- Apalancamiento
- Relación entre deuda y patrimonio. Mientras más alta, menos espacio ve el comité para deuda nueva.
- CAE
- Carga Anual Equivalente: el costo total del crédito expresado como porcentaje anual, incluyendo comisiones y seguros. Es la única cifra comparable entre ofertas.
- Tasa máxima convencional
- El techo legal de interés: no más de 50% sobre el interés corriente. La publica la CMF cada mes y varía según monto, plazo y reajustabilidad.
- Deuda directa e indirecta
- Directa es lo que la empresa debe; indirecta, lo que garantiza por terceros o compromete en boletas de garantía. Ambas consumen capacidad crediticia.
- Prenda e hipoteca
- Garantías reales sobre bienes muebles (maquinaria, vehículos) o inmuebles. Requieren escritura e inscripción, y eso toma semanas.
- Aval o codeudor solidario
- Persona que responde con su patrimonio si la empresa no paga. En pymes, casi siempre se pide a los socios.
- Certificado de liquidación
- Documento que indica cuánto se necesita para pagar anticipadamente un crédito. Es la pieza clave del proceso de portabilidad.
- Prepago
- Pagar el crédito antes del plazo. Puede tener comisión; conviene preguntar cuánto es antes de firmar, no cuando quieras salirte.
- Carpeta tributaria
- Conjunto de antecedentes que emite el SII con las declaraciones de la empresa. Es contra lo que el banco contrasta tu balance.
Preguntas frecuentes sobre crédito para empresas
¿Finservice gestiona el crédito ante el banco?
¿Cuánto crédito puede pedir mi empresa?
¿Cuál es la tasa máxima que me pueden cobrar?
¿Puedo cambiar mi crédito de banco sin partir de cero?
¿Aseguran la aprobación del crédito?
¿Qué es FOGAPE y puede Finservice gestionarlo?
¿Cuánto tiempo toma la preparación del expediente?
¿Cuál es la diferencia entre Finservice y un corredor de crédito?
¿Puede obtener crédito una empresa nueva o con poco historial?
¿Qué diferencia hay entre la tasa de interés y la CAE?
¿Cuánto demora la aprobación de un crédito empresarial en Chile?
Álvaro Domínguez · Gerente General de Finservice
Ingeniero Comercial de la Universidad de Chile. 30 años en el sector financiero, con paso por banca corporativa y banca global.
adominguez@finservice.cl · +56 9 7479 4551
Última actualización: .
Finservice opera exclusivamente como una firma de asesoría y consultoría técnica independiente. Finservice no es una institución financiera, no es banco, no es corredor de bolsa, no es intermediario de crédito y no está regulada ni fiscalizada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
Nuestros servicios se limitan a la revisión, organización y preparación de documentación técnico-financiera para uso interno del cliente en su proceso de solicitud de crédito. Finservice no representa a clientes ante instituciones financieras, no gestiona solicitudes de crédito en nombre de terceros, no negocia condiciones financieras, no recibe comisiones de instituciones financieras y no garantiza resultados en ningún proceso de evaluación crediticia.
La evaluación, aprobación, condiciones y otorgamiento de cualquier financiamiento es responsabilidad única y exclusiva de las entidades reguladas por la CMF o la Ley General de Bancos de Chile.